Avanza ya Aprovecha estos recursos
Salir del túnel del duelo ES POSIBLE incluso si ahora no lo ves claro. Te ofrezco una mano amiga, herramientas reales y un espacio seguro, privado y sin juicios ni censura donde puedas ser tú, con todo lo que sientes.
Aquí puedes empezar a sanar tu corazón, hacer las paces con lo sucedido y honra a tu peque como merece.Disuelve la culpa, la rabia, el sufrimiento y todo lo que impide que recuperes tu vida y bienestar.
Y si hoy sientes que hoy no es tu momento te regalo estos recursos gratuitos para que puedas comenzar, a tu ritmo.
Hola, soy tu duelo
Hola, soy tu duelo… sé que no nos llevamos bien, que te causo dolor y tristeza, rabia y culpa. Que no dejo que duermas ni que sonrías, que no permito que recuerdes a tu alma gemela sin que broten las lágrimas. Mi voz es tan potente que no me puedes sacar de la cabeza; quizá incluso creas que también vivo en tu corazón, pero no, allí vive tu amado peludín, aunque yo no permito que lo veas.
No tengo un tiempo definido y cada persona me vive de manera distinta. Mis fases no son lineales, pueden solaparse, intercalarse, regresar y tener más o menos calado y persistencia según personas.
Duelo tanto como amaste. Vivo muy cómodamente en ti, pero soy un proceso, no un estado, así que si sabes cómo transitarme no duraré para siempre. Aunque haya pintado tu vida de gris llegará el día en que empiece a disolverme, a salir fuera de ti a través de tus lágrimas, al verbalizar cómo te sientes, cuando cuentes lo ocurrido o hables de vuestra vida juntos, cuando coloques esa foto tan especial en un lugar de la casa, al realizar algunos ejercicios… Será entonces cuando la luz que habita en tu corazón, esa que yo había ocultado tan bien… me deshaga.
El color volverá a tu vida y yo saldré de ella. Ese ser que tanto has amado latirá contigo y aunque quizá yo intente instalarme de nuevo en ti, será tanta la luz, que me será imposible regresar.
¿Sabes en qué fase estás?
En la negación, experimentamos la incapacidad para aceptar la muerte de nuestro querido compañero. Nos resistimos a creer que se ha ido e incluso nos comportamos como si nada hubiera pasado, esperando su regreso. Es muy común el shock y sentir que estamos en una película o sueño. Tenemos lagunas en nuestra memoria, las emociones pueden estar a flor de piel o bien nos cerramos a ellas porque somos incapaces de digerir lo sucedido.
La ira es un sentimiento común durante el duelo. Puede manifestarse como frustración o rabia hacia uno mismo, el veterinario o las circunstancias de la muerte. Es normal sentirnos tremendamente enfadados por la pérdida. Muchas mujeres tienen más dificultad para expresar o aceptar la rabia y menos para conectar con la tristeza.
Con la negociación deseamos encontrar una forma de traer de vuelta a nuestro amigo peludo. A menudo, buscamos soluciones mágicas o nos cuestionamos si podríamos haber hecho algo diferente para evitar su partida. Los “y si” y la culpa afloran con mucha fuerza y suelen mantenerse en el tiempo, nos torturamos y juzgamos con dureza: y si no hubiera ido a esa clínica, y si no le hubiera dejado solo, y si no hubiera cruzado por ahí… Los “y si” pueden ser infinitos, debemos saber cómo sacarlos de nuestro interior y avanzar para no quedarnos sumidos en la culpa. No estás sola, puedo ayudarte.
Sentimos nostalgia, vacío y un dolor muy profundo. Extrañamos su presencia y recordamos los momentos compartidos. La tristeza es una parte natural del proceso. Aunque ya seamos totalmente conscientes de lo sucedido y la pena nos ahogue no estás dando pasos atrás sino que estás avanzando, aunque duela. Perdemos la motivación, la sonrisa y el interés en lo que antes podía llenarnos. Aprendemos a adaptarnos a vivir sin su presencia física, nos toca rehacer rutinas y espacios. Parece una fase interminable, pero recuerda, puedo ayudarte, el dolor es inevitable, el sufrimiento opcional.
Cuando llega la aceptación, reconocemos la pérdida. Podemos hablar de lo sucedido sin sentir el dolor tan agudo que nos atenazaba al principio (esto no significa que no nos emocionemos), aprendemos a recolocar nuestro Amor. Aunque el dolor pueda notarse aún, encontramos una forma de seguir adelante sin nuestro animal, honrando su memoria y apreciando sus enseñanzas. Sentimos gratitud por el amor que compartimos y por la suerte de haber vivido juntos. Los buenos momentos y recuerdos vencen a los malos.
No puedo creer lo sucedido
MI PELUDÍN HA FALLECIDO
y ahora ¿qué hago?
Suscríbete y te envío mi guía gratuita "Primeros Auxilios tras la Pérdida de tu Animal"
La pérdida puede dejarte paralizada, sin saber por dónde empezar. El dolor es tan profundo como el amor que compartisteis. Es normal sentir una tormenta emocional:, rabia, culpa, confusión e incluso incredulidad por lo sucedido… ¿Por qué me sucede todo esto? ¿Qué puedo hacer ahora?
Por eso he creado esta pequeña guía para darte un poco de luz en estos momentos tan difíciles y oscuros.
Descárgala indicando tu email y recibirás consejos inmediatos para entender qué estás sintiendo y cómo actuar ahora. Revisa tu carpeta de SPAM o Correo No Deseado por si se ha colado ahí.
Al descargar aceptas los términos y condiciones de uso y el envío de la newsletter.
Da un paso más, cuéntame tu caso
¿Qué ha sucedido? ¿Cómo te encuentras? ¿Cuál es el nombre de tu peque? Escríbeme para ayudarte o para agendar directamente. Puedes resolver también dudas sobre mis servicios, problemas con las citas o el pago. Escribe a zara@cartasdesdesirio.com
NO TE QUEDES SóLO EN LOS RECURSOS
SANA TU CORAZÓN
Disuelve la Culpa y Honra a tu Peque
Te ayudo a dejar el dolor atrás y a llenar tu vida de gratitud
GRACIAS POR LLEGAR HASTA AQUÍ
¿Qué quieres hacer ahora?
Exploración Independiente
Conquista y Reina
Servicios para Veterinarios
Entradas Recientes
- All Post
- Duelo Animal
- Ritual y homenaje
- Servicios
- Soy tu Duelo

