Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 3 segundos
BLOG
Sanar en el Duelo Animal
no es Olvidar ni Traicionar
Cuando perdemos a nuestro compañero de vida animal, esa pequeña alma que caminó a nuestro lado con lealtad, alegría y amor incondicional, es normal que nos invada una idea que duele y confunde: “Si sano, ¿le estaré olvidando? ¿Traiciono su memoria si dejo de llorar o si me permito un momento de alegría?”
Esta creencia es más común de lo que imaginas. Muchas personas sienten que si comienzan a sonreír otra vez, si consiguen dormir sin lágrimas, si viven un día sin pensar constantemente en la despedida de su peque, están fallándole. Como si el sufrimiento fuera una forma de amor eterno, como si fuera un homenaje o el único lazo al que podemos agarrarnos. Pero no lo es.
Sanar no es olvidar.
Sanar es recordar con amor. Sanar es ensanchar el corazón para que el vínculo siga vivo, pero transformado. No se trata de borrar su huella, sino de integrarla. Sanar es permitirte mirar fotos sin romperte, es hablar de él o ella sin que el dolor lo ahogue todo, es encontrar consuelo en los recuerdos en vez de castigo. Es sentir que la gratitud por el tiempo que compartisteis ha vencido al dolor.
¿Sabías que tu amor no desaparece cuando dejas de sufrir? Tu amor se hace más sabio y más profundo, más agradecido.
Evitar el duelo, esconder las lágrimas, distraerse para no sentir… no es sanar. Es postergar, y lo que se posterga, se enquista y sí esperará su momento para reaparecer de nuevo por todo lo grande.
El dolor necesita ser transitado y expresado pero equilibrar el duelo con momentos de respiro, con momentos de sonrisas y felicidad no significa que no les estés dando el espacio que necesita. Se trata de ir equilibrando esas emociones y esos espacios de conectar y desconectar del dolor en base a lo que vayamos necesitando. Es normal que al inicio del duelo el dolor sea muy agudo y apenas podamos tener un momento para desconectar, pero esto irá cambiando a medida que realicemos el trabajo interno.
Sanar pasa por permitirte transitar cada emoción: la rabia, la culpa, la tristeza… Todas tienen una función. Todas forman parte de este viaje tan desafiante en el que te encuentras, pero no tienes que hacerlo en soledad.
En Cartas desde Sirio, te acompaño para que transites tu duelo con presencia, con respeto y con herramientas que integran la terapia, el ritual y la narrativa. Porque el vínculo con tu peque fue sagrado, mereces que el camino al bienestar también lo sea.
Recuerda: sanar es el mayor acto de amor que puedes ofrecerte y ofrecerle, porque cuando tú sanas, su legado vive en ti transformando ausencia en presencia.
Espero que esta información te haya ayudado. Escríbeme ante cualquier duda a zara@cartasdesdesirio.com y comparte este artículo con quien creas que pueda necesitarlo.
Si conoces a alguien que esté pasando por el duelo animal, ¡compártelo! Juntos, podemos crear una red de apoyo y comprensión en estos momentos tan difíciles.
Te envío un gran abrazo,
Zara Avis
ENTRADAS RECIENTES