Tiempo de lectura aprox: 4 minutos, 14 segundos
BLOG
¿Cometes estos errores
en tu Duelo Animal?
Perder a tu compañero peludo puede ser una de las experiencias más dolorosas que podemos atravesar en la vida. Quien no lo ha vivido, difícilmente puede entender la profundidad de ese vacío. Sin embargo, en medio del dolor, es fácil caer en errores que pueden hacer que el proceso de duelo se vuelva más largo, más confuso, solitario… e incluso peligroso.
Hoy quiero ayudarte a identificar si estás cometiendo alguno de estos nueve errores, y lo más importante: mostrarte lo que sí puede ayudarte a sanar de forma genuina, amorosa y consciente. ¿Preparada?
1. No expresar o verbalizar cómo te sientes: Esconder lo que sientes no hará que desaparezca, es más se quedará ahí en tu interior y se hará aún más fuerte Como decía Jung “a lo que te resistes, persiste”. Reprimir tus emociones solo las aplazará y puede generarte más dolor o incluso síntomas físicos. El duelo necesita espacio para ser verbalizado, con palabras, lágrimas, escritura, arte… lo que tu corazón necesite, es la manera de empezar a gestionar todas esas emociones que te embargan.
2. Vivir tu duelo en silencio, como si fuera algo clandestino: Muchas personas sienten que tienen que esconder su tristeza, fingir que están bien o evitar hablar de su pérdida por miedo al juicio o la incomprensión. Pero tu duelo merece ser validado. No tienes que pedir permiso para sentir. No hay nada “exagerado” en llorar la muerte de alguien que fue parte esencial de tu vida. Busca quien pueda sostenerte y validar tu duelo, sin censura ni juicios.
3. Creer que el sufrimiento es un homenaje a tu peque: Este es un error dolorosamente común. Sentimos que, si dejamos de sufrir, estamos “olvidando” o “traicionando” a quien amamos, pero el amor no necesita el sufrimiento constante para ser real. Sanar no es olvidar ni traicionar, es integrar. El amor verdadero se honra con gratitud, no con sufrimiento perpetuo. Recuerda que el dolor es inevitable pero el sufrimiento (anclarnos a ese dolor indefinidamente) es opcional.
4. No gestionar la culpa: Culparte por decisiones difíciles (como una eutanasia), por lo que hiciste o no hiciste, o por no haber sabido más… es una trampa emocional que te impide avanzar. La culpa necesita ser escuchada y gestionada, no negada ni alimentada. Es muy posible que si no tienes las herramientas para gestionar y disolver la culpa ésta permanezca en ti incluso pasado el duelo. Por suerte, gestionarla sí es posible y una vez que aprendas cómo sabrás hacerlo para siempre. Porque de nada sirve escuchar “no eres culpable” si no lo sientes.
5. Ocuparte en exceso para evitar sentir o pensar: Llenar tu día de tareas, distracciones o actividad para no parar… es una forma común de huir del dolor. Pero evitar sentir no es lo mismo que sanar. Y tarde o temprano, el duelo no atendido llamará a tu puerta con el doble de fuerza. Es momento de atender tu duelo y transitarlo, ocultarlo bajo una alfombra solo hará que un día tropieces con él y te lastimes más.
6. Sustituir rápidamente a tu peque por otro animal: Aunque cada vínculo es único y adoptar puede ser un acto hermoso, hacerlo sin haber procesado el duelo anterior puede crear conflictos internos, bloqueos emocionales y comparaciones dolorosas. No hay un “tiempo correcto”, pero sí un espacio necesario para sanar antes de abrirte a un nuevo lazo. En algunos casos, el amor de otro animal puede rebajar el nivel de dolor, pero tenemos que ser conscientes de seguir transitando nuestro duelo en lugar de evitarlo.
7. No pedir ayuda y bordear la depresión: Si te cuesta levantarte, sientes una tristeza constante, has perdido el interés por lo que amabas, sufres insomnio o ansiedad y esto se alarga demasiado en el tiempo… tu duelo puede haberse complicado. No tienes que demostrar fortaleza atravesando sola este proceso. Pedir ayuda no es debilidad, es un acto de amor propio y de valentía, es dar un paso al frente por ti y por tu peque.
8. Ignorar síntomas físicos o emocionales persistentes: Dolores recurrentes, insomnio, ataques de ansiedad o un constante nudo en el pecho, pueden ser la forma en la que tu cuerpo te grita lo que tu alma no ha podido procesar. El cuerpo no miente. Escúchalo y verbaliza, exprésate, busca ayuda, busca alguien que te acompañe o te sostenga. Todas esas emociones reprimidas necesitan salir para liberar tanto tu cuerpo como tu corazón.
9. Creer que el tiempo, por sí solo, lo cura todo: El tiempo puede aportar perspectiva… pero no es mágico, no hay sanación sin trabajo interno. Lo que sana no es el paso de los días, sino lo que haces con ese tiempo. Sin un trabajo interno, consciente y guiado, las heridas pueden permanecer abiertas años, incluso décadas. Deja a un lado este tópico tan dañino y toma acción hoy: sanar es posible sólo necesitas tomar la decisión de dar el primer paso.
Y si ya has cometido algunos de estos errores, ¿qué debes hacer?
Lo primero tener compasión de ti misma, nadie te ha dado las herramientas y recursos para enfrentarte de otra manera a una pérdida tan dolorosa.
Debes saber que si estás aquí leyendo esto, estás en el camino correcto, ya que buscar información y ayuda en el duelo animal marcará la diferencia y te orientará para que transites este proceso de manera consciente y saludable, evitando males mayores.
- Da espacio y tiempo a lo que sientes.
- Busca entornos donde tu duelo sea validado.
- Permite rituales y despedidas simbólicas.
- Trabaja con profesionales especializados en duelo animal.
- Reconoce que cada vínculo es único y cada duelo también.
- Sana no solo el dolor… sino también la relación contigo misma tras la pérdida.
Es importante tener en cuenta que las respuestas genéricas no curan, pueden ayudar sí, pero cada duelo, situación y persona es único y lo ideal es tratar tu caso de manera individual para obtener los mejores resultados.
Por esta razón, porque cada duelo es tan único como el vínculo que tuviste con tu compi peludo, te ofrezco un espacio de acompañamiento especializado, donde combino terapia, narrativa, ritual y meditación. Para que tu proceso de sanación sea individual, profundo y verdadero.
No tienes que caminar este camino en soledad. Si sientes que es momento de dejar de sobrevivir, ocultar y llorar en silencio… Si sientes que es momento de empezar a sanar, escríbeme.
Porque el vínculo con tu peque fue sagrado, mereces que el camino al bienestar también lo sea.
Recuerda: sanar es el mayor acto de amor que puedes ofrecerte y ofrecerle, porque cuando tú sanas, su legado vive en ti transformando ausencia en presencia.
Espero que esta información te haya ayudado. Escríbeme ante cualquier duda a zara@cartasdesdesirio.com y comparte este artículo con quien creas que pueda necesitarlo.
Si conoces a alguien que esté pasando por el duelo animal, ¡compártelo! Juntos, podemos crear una red de apoyo y comprensión en estos momentos tan difíciles.
Te envío un gran abrazo,
Zara Avis
ENTRADAS RECIENTES