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El Duelo Animal
en las Vacaciones de Verano
En las vacaciones sin tu peque, no viajas sola… El duelo animal también hace la maleta contigo. Y en esos días que deberían ser de descanso, puede perfilarse el dolor, la culpa y el vacío. Duele ver la maleta sin sus cosas, la ruta sin su presencia, el hueco en la cama, en los planes, en el corazón…
Cuando llega el verano, las redes y las calles se llenan de mensajes de desconexión, risas y planes. Pero si estás atravesando el duelo animal puede que sientas una punzada en el corazón: ¿cómo me voy a permitir disfrutar si ya no está? ¿Y si me siento culpable por reír o descansar? ¿Y si se me rompe algo por dentro en medio de la playa o una terraza?
Quizá te sorprendas pensando que no mereces disfrutar. Que marcharte es una traición. Que la tristeza y el luto es la única forma de recordarle y homenajearle… pero no lo es, de hecho es un pensamiento habitual en especial al inicio del duelo, así que no estás pensando nada raro, aunque… es una creencia errónea.
Sé que el dolor no se queda en casa y se cuela en tu maleta. Te acompaña. A veces en silencio, otras con fuerza. Porque el dolor no se evita ni desaparece con un cambio de paisaje.
A veces, salir de vacaciones o tomarnos unos días libres, puede remover emociones profundas. Ver otros animales, recordar momentos compartidos, notar el vacío que deja su ausencia… puede doler más en la aparente calma.
Pero quiero decirte algo importante y real:
Descansar o sonreír no es traicionar, ni olvidar.
Y sí, tu amor seguirá intacto.
Y precisamente porque ese vínculo fue tan importante, puedes honrarlo incluso estando lejos.
El consejo que te doy hoy es: abrazar tus emociones y permitirte respirar. Porque darte un respiro del dolor NO es olvidar. Cuidarte también honra a tu peque.
Para hacer una salida más suave podrías:
-Escribirle una carta o hacer un pequeño ritual.
– Llevar algo simbólico que represente a tu peque Puedes guardar una foto, una piedra, una pulsera con su nombre… algo que represente su energía.
-Permitirte cada emoción, tanto las lágrimas como las risas.
-Traer un recuerdo del viaje en su honor, algo que te hable de tu compi animal: una figura, comida, un perfume, un elemento de la naturaleza como una piedra bonita, una flor, una concha… y colocarlo en su altar a tu regreso. Además si quieres, podrás contarle todo lo que hiciste y cómo te sentiste.
– Busca un momento de silencio donde estés, en medio de la naturaleza o en tu habitación, y dedícale unos minutos de presencia, gratitud o lágrimas. Todo es válido.
Recuerda que estás haciéndolo lo mejor que puedes. Si no te apetece salir de viaje o complicarte con vacaciones largas estás en tu derecho, si decides que lo que necesitas es alejarte unos días o semanas también estará bien, hagas lo que hagas escúchate y actúa sabiendo que irte y balancear tu duelo no es traicionar, por lo que si decides quedarte en casa hazlo porque es lo que te pide el cuerpo y el corazón no porque creas que es una traición a su memoria.
Si hoy sientes un nudo en el pecho… te abrazo fuerte.
Aquí tienes un espacio donde tu amor, tu tristeza y tu historia tienen lugar.
¿Te gustaría tener una guía para transitar tu duelo este verano con más calma y significado? ¡Escríbeme! Estoy aquí para ti.
¿Sabías que tu amor no desaparece cuando dejas de sufrir? Tu amor se hace más sabio y más profundo, más agradecido.
Evitar el duelo, esconder las lágrimas, distraerse para no sentir… no es sanar. Es postergar, y lo que se posterga, se enquista y sí esperará su momento para reaparecer de nuevo por todo lo grande.
El dolor necesita ser transitado y expresado pero equilibrar el duelo con momentos de respiro, con momentos de sonrisas y felicidad no significa que no les estés dando el espacio que necesita. Se trata de ir equilibrando esas emociones y esos espacios de conectar y desconectar del dolor en base a lo que vayamos necesitando. Es normal que al inicio del duelo el dolor sea muy agudo y apenas podamos tener un momento para desconectar, pero esto irá cambiando a medida que realicemos el trabajo interno.
Sanar pasa por permitirte transitar cada emoción: la rabia, la culpa, la tristeza… Todas tienen una función. Todas forman parte de este viaje tan desafiante en el que te encuentras, pero no tienes que hacerlo en soledad.
En Cartas desde Sirio, te acompaño para que transites tu duelo con presencia, con respeto y con herramientas que integran la terapia, el ritual y la narrativa. Porque el vínculo con tu peque fue sagrado, mereces que el camino al bienestar también lo sea.
Recuerda: sanar es el mayor acto de amor que puedes ofrecerte y ofrecerle, porque cuando tú sanas, su legado vive en ti transformando ausencia en presencia.
Espero que esta información te haya ayudado. Escríbeme ante cualquier duda a zara@cartasdesdesirio.com y comparte este artículo con quien creas que pueda necesitarlo.
Si conoces a alguien que esté pasando por el duelo animal, ¡compártelo! Juntos, podemos crear una red de apoyo y comprensión en estos momentos tan difíciles.
Te envío un gran abrazo,
Zara Avis
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